El video digital es actualmente el formato primordial para los anunciantes en el mundo, debido a la alta valoración que los usuarios tienen por él. Según un estudio realizado por comScore e IMS, el 87% de los usuarios de Internet en Latinoamérica consume videos online, con cifras muy relevantes:

Hay más usuarios que consumen TV On Demand (81%) que TV abierta (70%).
Pasan un tiempo muy similar viendo videos desde sus celulares, como desde la TV.
Cada semana miran 13,2 horas de videos digitales.
El 80% de los usuarios los visualiza desde Smartphones. Mientras más corto el video, más pequeña es la pantalla usada para reproducirlo.
Este último punto es muy relevante y explica el auge en la producción de video para redes sociales. Además, las apps tanto de Facebook, Youtube (2º red social del mundo), Instagram y Vine, son algunas de las más populares instaladas en los dispositivos móviles de los usuarios. Por si esto fuera poco, 1 de cada 5 tweets a nivel mundial, incorpora un video de Vine, plataforma en donde un branded-video, tiene 4 veces más probabilidades de ser visto que un branded-video normal.

Para Chile, la audiencia de videos digitales se estima en 5.8 millones de usuarios, número que resulta altamente interesante para decidirse y comenzar la producción de video para redes sociales.

La clave: contar historias

Las marcas no solamente tienen que pensar en publicar videos, sino en crear verdaderas historias para difundir en redes sociales. Para esto, será clave una estrategia de contenidos que comparta los valores del público objetivo, de forma auténtica y con historias locales que generen una mayor conexión, con las que los usuarios se puedan sentir realmente identificados y en consecuencia dispuestos interactuar, compartir y viralizar.

Una técnica que funciona muy bien para la producción de video para redes sociales, es la metodología creada por McKinsey: S-C-R (situación, complicación, resolución) que ayuda a crear historias emocionantes, que logren conectar y destaquen la propuesta de valor de la marca. El primer paso es entender la situación de los clientes, luego identificar la complicación en el mercado y finalmente compartir la solución que entrega la marca. Un poco de humor puede ayudar muchísimo en este proceso y realizar una serie de videos cortos que vayan contando una historia de forma secuencial, una excelente estrategia.